El 40% de los trabajadores jóvenes de Canarias ocupa un puesto inferior a sus estudios: "O aceptas o emigras al extranjero"
La canaria trabaja, aunque a menudo lo hace en puestos que requieren una formación académica inferior a la que poseen. Se trata de un problema conocido como sobrecualificación que en las Islas afecta a cuatro de cada diez menores de 34 años con , según el último informe del . Estos jóvenes han completado estudios superiores con una duración estimada de cuatro años, para aquellos que han cursado un grado universitario, y de dos, en el caso de la Superior.
Sin embargo, pese a contar con estas titulaciones, sus únicas opciones en el mercado laboral son trabajos, como el de camarero o dependiente, que no precisan formación avanzada. Una situación causada en gran medida porque la gran demanda del tejido productivo regional, al apoyarse tanto en el turismo, son perfiles profesionales vinculados alsector servicios.
Odryth Figueiredo es una de esas jóvenes isleñas que pone rostro y nombre propio a la sobrecualificación, una condición que afecta más a las mujeres que a los hombres. Esta tinerfeña de 22 años concluyó un Grado Superior en Higiene Bucodental cuando tenía 20, pero a día de hoy trabaja como dependienta en una tienda de zapatos. En la campaña navideña también se empleó en una gran superficie comercial de la capital.
La falta de experiencia, un hándicap
Aunque estas hayan sido las últimas incorporaciones al currículum, asegura que anteriormente sí pudo trabajar de manera temporal como higienista en dos clínicas, como becaria en una y cubriendo una baja en otra. Eso sí, en ninguna de ellas fue porque presentara una candidatura y les gustase, sino que pudo entrar gracias al “boca a boca”, es decir, por recomendación de algún otro empleado.
“En estos trabajos siempre me he topado con requisitos que no cumplía, pues por lo general son empresas que suelen buscar a gente con años de experiencia”, aclara. Esta última exigencia es uno de los principales motivos que ha limitado su trayectoria profesional: “Encontrar trabajo recién graduada es casi misión imposible”.
La joven Gloria Hernández enfrenta una situación similar. El curso pasado terminó el Grado Superior de Comercio Internacional, pero su única experiencia en ese ámbito han sido las prácticas obligatorias para titular. Recientemente comenzó a trabajar como camarera en un parque acuático del sur de y cada día recorre más de 80 kilómetros para acudir a su puesto. “Es la única oportunidad laboral que he tenido por ahora y, aunque me va bien, preferiría trabajar en algo relacionado con mis estudios”, confiesa.
España, a la cabeza de Europa
España es el país más sobrecualificado de la Unión Europea, con un 36% de los graduados en puestos de baja formación. El Archipiélago, por su parte, no solo se encuentra por encima de la media nacional, sino que además supera notablemente los datos de Europa (21,5%). Aunque en las Islas se trata de una situación más frecuente entre los tramos de edad más jóvenes -aquellos entre los 16 y 29 años-, lo cierto es que también afecta a más del 40% de los ocupados con edades comprendidas entre los 30 y 34 años.
En , cada vez son más las personas, como Odryth Figueiredo o Gloria Hernández, que no se conforman con estudios secundarios y que optan por continuar especializándose en un ámbito concreto. El profesor de Sociología de la , Saturnino Martínez, señala que quizás el problema no sea que están demasiado formados, sino que el mercado demanda empleados de baja cualificación.
Infraempleo, no sobrecualificación
“En lugar de sobrecualificación, podríamos decir que existe un problema de infraempleo; la gente no se forma en exceso, lo que ocurre es que las Islas no generan ese tipo de empleo porque por el momento lo verdaderamente rentable son los puestos que no requieren titulación”, argumenta. Cuando esto ocurre, la juventud tiene dos opciones: aceptar un puesto inferior o irse fuera, tanto a la península como al extranjero.
Para el sociólogo, este fenómeno también podría explicarse por un desajuste en el mercado. La región sí que precisa profesionales altamente cualificados, pero en nichos poco descubiertos o poco atractivos, como las matemáticas, la soldadura subacuática o la ingeniería geomática. “En las Islas se están paralizando obras por la falta de estos profesionales que se encargan de la gestión de información geográfica. Este es solo un ejemplo de áreas en las que se puede encontrar empleo rápido”, afirma. Lo ideal para crear un mayor equilibrio, según defiende, sería reconducir la oferta formativa hacia este tipo de ocupaciones.
Los jóvenes afectados a menudo se apoyan en dos teorías: hay quienes piensan que el sistema no funciona bien y otros que lo atribuyen a un problema personal, que creen que han cometido algún error o que no son válidos para desempeñar un empleo acorde a sus estudios.
Consecuencias para la salud mental
El psicólogo tinerfeño Leocadio Martín advierte que la sobrecualificación tiene un impacto negativo en la salud mental de los jóvenes. En concreto, este condicionante puede provocar sentimientos profundos de frustración, ansiedad y baja autoestima. “Se sienten subutilizados y estancados, lo que afecta su motivación y su bienestar emocional”, detalla el especialista. Asimismo, si la situación se prolonga en el tiempo podría derivar en estrés y desmotivación.
Si comienzan a experimentarse algunos de estos problemas, Martín recomienda buscar apoyo psicológico. “Es vital que acudan a un profesional para procesar la frustración y el estrés, pues aprender a manejar estas emociones es clave para evitar la desesperanza y mantener la motivación”, explica. La terapia, según apunta, también debe ir acompañada de otras cuestiones como mantener hábitos saludables, mejorar habilidades y enfocarse en objetivos a largo plazo, todo con la intención de fortalecer la autoestima.
La inseguridad laboral y la dificultad para encontrar un empleo acorde a su preparación son temas centrales en las consultas canarias. Para el psicólogo, abordar el bienestar emocional asociado al ámbito profesional debe ser una prioridad, ya que son preocupaciones que pueden intensificar problemas como ansiedad o depresión. “La situación es aún más crítica en Canarias porque al alto paro juvenil se suma el inconveniente de la sobrecualificación, por eso es tan importante diseñar políticas que protejan nuestra salud mental y mejoren la adecuación al mercado laboral”, subraya.
Más productivos y con mejor salario
Desde otra perspectiva, el sociólogo Martínez matiza que la sobrecualificación en muchos casos podría convertirse en una fortaleza: “La formación siempre puede aprovecharse, a veces estas personas terminan siendo más productivas e incluso tienen un salario mayor”.
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